Tan difícil es cambiar de rumbo, que son pocas las personas
que lo logran. A veces se gana, otras se pierde y en ocasiones se llega al
mismo punto. Pero, ¿acaso no es ese el sentido de la vida?
Hoy, me declaro un partícipe de la locura, me revelo un
amante de los atardeceres, un seguidor nocturno de la luna llena, un degustador
de la buena lectura, un ignorante de lo monótono y lo tangible, un explorador de tu cuerpo, me proclamo un admirador
de ti.
A partir de esta noche de luna azul, cambio mis pasos y dejo de pertenecer a éste mundo terrenal, me entrego a ti, a ti…

ÉPOCA DE CRISIS, Fabio Morábito
ResponderEliminarEste edificio tiene
los ladrillos huecos,
se llega a saber todo
de los otros,
se aprende a distinguir
las voces y los coítos.
Unos aprenden a fingir
que son felices,
otros que son profundos.
A veces algún beso
de los pisos altos
se pierde en los departamentos
inferiores,
hay que bajar a recogerlo:
"Mi beso, por favor,
si es tan amable".
"Se lo guardé en el papel periódico".
Un edificio tiene su época de oro,
los años y el desgaste
lo adelgazan,
le dan un parecido
con la vida que transcurre.
La arquitectura pierde peso
y gana la costumbre,
gana el decoro.
La jerarquía de las paredes
se disuelve,
el techo, el piso, todo
se hace cóncavo,
es cuando huyen los jóvenes,
le dan la vuelta al mundo.
Quieren vivir en edificios
vírgenes,
quieren por techo el techo
y por paredes las paredes,
no quieren otra índole
de espacio.
Este edificio no contenta
a nadie,
está en su época de crisis,
de derrumbarlo habría
que derrumbarlo ahora,
después va a ser difícil.
No, no es fácil un nuevo camino, una nueva construcción, pero con unos cuantos sueños en forma de tabique y esperanza .... podemos hacerlo :)