Verte de ladito, observarte de a poquito y
ponerme feliz por un ratito, eso es lo que hago siempre que te miro. Ignorarte
de a poco para ocultar que por tí estoy loco y cuidarte a pesar de tus
debrayes.
Es que te conozco, sé como es tu manera de
ser, tan despitada y tan infalible, sé que cuando te enojas frunces el ceño y
tus ojos disminuyen y debo dejarte sola. Conozco que cuando tu mirada penetra
en mi, lo que nececitas es un buen beso y que si un día llegas sin ser la
parlanchina de siempre, los problemas se asoman. Conozco tu cuerpo y la
reacción natural que tiene cuando esta junto al mío.
Tal vez mi enorme distracción te
confunda y parezca que no te doy el
interés adecuado, pero esa es mi forma de ser, la de un amante distraído sin
memoria.
Tanto te conozco y es tanto lo que eres
parte de mi, que no te cambiaria por nada, con nosotros las reglas no son
válidas pues uno más uno no son dos, si no uno.