jueves, 26 de julio de 2012

Y te digo adiós…

Complicado es dejarte atrás, olvidarte por completo y no recordarte jamás. Olvidar el morder de tus labios al seducir, el suave tono de tu voz al cantar y la soñadora mirada que tenias al atisbar mis ojos.

Olvidarte es lo que quiero, que mis ojos por ti no desborden, mis labios los tuyos no anhelen y  mi pecho por ti, suspirar no vuelva.

Es difícil comprender el amor después de ti, pues desde tu partida no se me ha vuelto a presentar. Aun recuerdo el día donde prometiste conmigo estar y de mis brazos no alejarte. Hoy me pregunto ¿existió tal promesa? Fue realmente como todo en esta vida. Difícil, corto e inolvidable.

Te digo adiós, no sin antes decir “Te quiero”. Prometiendo olvidarte, cambiando por completo mi camino y dejando atrás todo lo que a ti concierne. Olvidándote con todo y sus consecuencias, aun siendo así lo ultimo que haga y muera en la pena…  




miércoles, 18 de julio de 2012

Ser un Avión de Papel

Complicado es serlo. Cambiar los brazos por alas, intercambiar el caminar por el volar, el equilibrio que se anhela, por planear como un ave y las memorias que se guardan, por una pura y delicada hoja de papel, en la cual: se escribe, se tacha y se borra, pero no se quita por completo la marca.

Serlo es diferente, salir de lo monótono, adentrarse en la senda de lo desconocido, arriesgarse al cambio y amortiguar las caídas.

Darse cuenta que no se puede volar solo, que siempre se necesita de alguien que te impulse, de una mano que te de la fuerza necesaria para despegar.

Con el tiempo, las personas tienden a prohibirse las mejores cosas que la vida puede ofrecer, por el simple hecho de prevenir un sufrimiento futuro, un llanto amargo o la perdida de algo o alguien, no dándose cuenta que para ganar, muchas veces se tiene que perder y que eso, es lo que le da sentido a esta gran ruleta que es la vida, llena de pequeñas cosas y momentos especiales, los cuales, te pueden hacer sonreír, anhelar y muchas veces llorar.

Un avión de papel, es arrojado al vacío, planeando sobre la suave brisa del aire y dando a notar un hermoso espectáculo en el que poco a poco, de estar en las alturas desciende hasta estar en la parte más baja de donde se encuentra. Ser como uno de estos grandiosos artefactos es muy similar, es vivir los momentos sin miedos, disfrutándolos y valorándolos en cada instante. 


Gozar de los pequeños periquetes de la vida y darle la importancia debida a cada uno: el crujir de una hoja, la suave brisa del mar, una puesta de sol, la luz natural de la luna, la tranquilidad del leer.

Ser como un avión de papel es: vivir