Olvidarte es lo que quiero, que mis ojos por ti no desborden,
mis labios los tuyos no anhelen y mi
pecho por ti, suspirar no vuelva.
Es difícil comprender el amor después de ti, pues desde tu
partida no se me ha vuelto a presentar. Aun recuerdo el día donde prometiste conmigo
estar y de mis brazos no alejarte. Hoy me pregunto ¿existió tal promesa? Fue
realmente como todo en esta vida. Difícil, corto e inolvidable.
Te digo adiós, no sin antes decir “Te quiero”. Prometiendo olvidarte, cambiando por completo mi camino y dejando atrás todo lo que a ti concierne. Olvidándote con todo y sus consecuencias, aun siendo así lo ultimo que haga y muera en la pena…

